domingo, 28 de julio de 2013

CAPITULO 6.

Enserio, este niño me pone nerviosa. Siempre igual, un día me lo demuestra todo, y al día siguiente, nada. Me trata como un juguete. Pero... ya dije que a mi a "hija de puta" no me gana nadie. No. Lo tengo claro. Aquí las putadas las hago yo. De eso estoy segura. ningún niño me va a quitar las ganas de ser feliz.

(Dos semanas después)
Joder
me dijeron un día mas en observación, y se ha convertido en dos semanas agobiantes. Al fin estamos en casa los dos.
Al fin me tumbé en la cama. Mi cama.
Y como no el niñato este también ha venido a mi habitación. Claro, compartimos habitación.
Al rato ha aparecido la Amalia esta por la puerta.
-¿Que tal estáis?
-Pues todo lo bien que puede estar una después de un accidente, no te jode...
-Dejala mama, estamos bien...
-Natalia, ¿Te parece bien que vayamos mañana se compras?
-Dejalo mama, no va a querer venir.
-Pues si vas a ir tu niñato, no.
-Pues no iba a ir, pero ahora si que voy.
-Pues vale. Que compres feliz. Venga, adiós.
-¿Donde vas?
-A ti que te importa no eres mi madre.

Salí de la casa y me fui a casa de Marcos.
Vale, si digo así el nombre nadie sabe quien es, pero Marcos es el chico con el que me lié la otra noche, me ha invitado a su casa, ya que está solo...
Bueno, tampoco hace falta mal pensar, solo, que ya que es verano me voy a bañar a su piscina... SOLO ESO. Espero. Aunque claro... NO. NO. Solo bañarme en la piscina. Solo eso.
Me abrió la puerta y me cogió de la mano. Me atrajo hacia sí y me besó. Me llevó hacia dentro, no se donde me llevaba, entonces lo vi claro. La piscina estaba en el jardín trasero. Era grande, y la piscina era preciosa, enserio, tenia el agua clara, muy cristalina, y tenia un trampolín, y un tobogan.
Alrededor el césped era artificial, y las tumbonas eran de las caras, no se, era una casa especial... no se en que trabajaran sus padres, pero me cago en la puta, joder que casa. Esto es una casa y lo demás tonterías.
 Entonces él me abrazó por detrás, y me besó en el cuello.

-¿Nos bañamos?
-¿Está fría?
-Uhm... no se... ¿Te quitas la ropa y lo comprobamos?

Le besé. Me quité la ropa y me quedé en bikini. Él me miró de arriba abajo y se mordió el labio inferior.

-Eres perfecta.
-No seas tonto.
-Es verdad. -Se quitó la camiseta.
-Joder, tu si que estas bueno. -Nos reímos. -Y ahora...

Corrí hacia él y lo tiré a la piscina. Dios, está congelada. Que fría. Todo el calor que tenia se ha ido de golpe. De repente Marcos ha empezado a reírse.

-No te rías jo...
-Es que... te tendría que haber avisado...
-Pues si...
Notó que yo estaba tiritando de lo fría que estaba, entonces él se acercó a mi y me abrazó.
-Lo siento fea. A la próxima te aviso lo juro. -Sus labios se acercaban a mi. 
-No... ahora ya lo se. -Me acerqué yo a él.

Escasos milímetros nos separaban. Decidí romper esa distancia y le besé. Él me siguió el juego. Estábamos saliendo de la piscina, mientras nos besábamos. Algo raro, lo sé, pero él me tumbó en la tumbona, y cuando me iba a desatar el bikini...
Mierda. Cabrón. Gilipollas. Imbécil. Ahí lo tienes, mirando. ¿Nos está espiando?
Ahí, detrás de los arbustos podía ver perfectamente la cara de Hugo. Así que separé a Marcos de mí. Enseguida él se dio cuenta. Y se sentó a mi lado.

-Mira, Natalia, tu a mi me gustas, pero así no puedo, joder, cada vez que me acerco a ti, aparece ese retrasado, y no se... ¿es tu novio?
-No. Es el imbécil del hijo de la novia de mi padre, y no se que coño hace aquí.
-Si tenéis una relación, o lo habéis dejado hace poco, lo entiendo. Pero llámame cuando ya no esté cerca de ti.
-Entonces... ¿esto es un adiós?
-Mientras él esté por aquí si...

Me vestí y me fui.
Hugo
me dio un casco.

-Anda, sube.
-Olvidame.

Me encamine hacia el paso de peatones. Me puse unos cascos y cuando iba a cruzar me cogieron del brazo, y me metieron hacia dentro. Dos segundos después pasó un coche a toda hostia. Casi me atropella. Al girarme veo que el que me ha salvado la vida, por segunda vez, es Hugo. ¿Por que? Siempre me está salvando la vida.

-Ese coche ha estado a punto de atropellarte. -Dijo señalando el coche. -¿Estas segura que quieres ir caminando?
-No quiero ir contigo. ¿Entiendes eso?
-Desagradecida.
-Estuve a punto de morir en esa moto. Cuando conducias tu. No me fío.
-No me vengas jodiendo. Si estas viva es por que yo te di el puto casco, preferí salvarte a ti antes que a mi. Y me lo agradeces tratándome así. Perfecto, tranquila que en la vida me volveré a preocupar por ti.

Me he pasado. Si. La verdad es que después de lo que ha hecho por mi, y yo se lo agradezco así. Pero joder, tengo que reconocer que soy orgullosa... pero creo que desde aquel día le tengo miedo a las motos... no se no puedo. Me duele subirme en una. No...
Se ha subido a la moto y se ha ido.
Ahora me siento como una mierda. 
Joder. Perfecto. ¿Por que estoy así por una mierda de niñato?
Mejor me voy a mi casa. Si, sera lo mejor...

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